It is the season

It is the season of reflection and quiet contemplation…… wait… had none of that so far. I’ve had -so far- the season of running around, a few parties, a bit more running around, packing, sending, shipping, writing, packing, running with kids, running with the house… but never really running with running shoes… would like some of that in the woods! ūüôā From today onwards I would like it to be the season of contemplation… of quietly sitting on the couch with a good book and cookies. The season of playing with clay with the kids, and doing board games with the family… painting together and walking in the woods even if it is cold and crappy. The season of Slooooowing down! Need some of that season.

I hope wherever you are, if you are reading, if you visit this sometimes neglected blog; I hope you are well, and happy… or working towards it. I hope you have all you need…Feliz Navidad.

Here I live you with a little mix media doodle. I did some painting over a piece of cardboard with simple acrylics. Then I did some collage. Some pen work. And to finish it off I used a new gadget I have to add some digital drawing. The result is this little one. Hope you like it.

xxMariana

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1 Comment

  1. Adriana*

    ‚ô•???? ¬°Muy muy felices fiestas!

    http://mauandayoyi.blogspot.com.ar

    https://plus.google.com/u/0/109921677277890713836

    Mauanda*: El Universo

    La llave de la felicidad

    El Divino se sent√≠a solo y quer√≠a hallarse acompa√Īado. Entonces decidi√≥ crear unos seres que pudieran hacerle compa√Ī√≠a.
    Pero cierto día estos seres encontraron la llave de la felicidad, siguieron el camino hacia el Divino y se reabsorbieron a El.

    Dios se quedó triste, nuevamente solo.

    Reflexionó. Pensó que había llegado el momento de crear al ser humano, pero temió que éste pudiera descubrir la llave de la felicidad, encontrar el camino hacia El y volver a quedarse solo. Siguió reflexionando y se preguntó dónde podría ocultar la llave de la felicidad para que el hombre no diese con ella.

    Tenía que esconderla, desde luego, en un lugar recóndito, donde no pudiese ser hallada.

    Primero pensó en ocultarla en el fondo del mar, luego, en una caverna de los Himalayas, después, en un remoto confín del espacio sideral. . . Pero no se sintió satisfecho con estos lugares.

    Pasó toda la noche en vela preguntándose cuál sería el lugar más seguro. Pensó que el hombre terminaría descendiendo a lo más abismal de los océanos; pensó que antes o después hallaría los Himalayas. Ni siquiera estaría bien oculta en los vastos espacios siderales porque un día el hombre exploraría todo el universo. Al amanecer continuaba preguntándose dónde ocultarla. . .

    Y cuando el sol comenzaba a disipar la bruma de la ma√Īana, al Divino se le ocurri√≥ de s√ļbito el √ļnico lugar donde el hombre no buscar√≠a: dentro del hombre mismo.

    Creó al ser humano y en su interior colocó la llave de la felicidad.

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